de no creer
De no creer. Ahí está el tío. El de la foto de al lado. Quería defender el honor de la Benemérita. Así que se echó a la calle vestido como dios manda. Camisa azul, despechugue machuno a lo legión, pistolón en mano firme y gesto adusto. Si señor. A ver qué es lo que va a pasar aquí. Y claro, en el año del Quijote, no podía ser de otra manera, la pistola era de fogueo.
